Un poema de Raúl Quinto

Raul-Quinto_1347776211_98746122_667x375

[lo bueno del confinavirus, de lo mejor de las vacaciones de verano. es el tiempo que puedo invertir en leer. Me aparto del carvalhismo o barbarie reinante en el estío -el calor, la humedad, un porrón de champú- y entro en una poesía igualmente soberbia como la de R.Q (añadan aquí calores, explicaciones, por qués y el dolor). Leer ahora: crear en invierno…]

VII
La mariposa está dentro de ti,
un doble corazón
deformando tu piel. Ya no estás solo.
Ya no estás sola. Los ocelos
de las alas son ojos
escritos dentro de tus ojos.

Ya es de noche en el centro de la luz.
Algo. Alguien. La casa
entera como un órgano palpitante,
respirando, diciendo: tú, vosotros,

ellos. Toda esa química,

todo ese frío.

Pulsa el interruptor.
No hay nada ya que ver aquí.

[poema extraído de Talidomida, dentro del poemario La lengua rota (La Bella Varsovia, 2019) de Raúl Quinto (1978 – act.)

 

El lunes, encuentro con AUPEX

95944365_10221795247486964_54320650415767552_nDentro de la falsa normalidad que nos viene encima está la necesidad de modificar encuentros, presentaciones, lecturas… transformándolos a un entorno accesible para la mayoría (en principio). Es por ello que pasado mañana, lunes, a las 19:00 realizaré un encuentro digital, presentando Huir, leyendo algunos poemas del libro y hablando un poquito sobre confinamiento, lecturas, procesos de creación. Hay alguna sorpresa preparada, así que…

Estos encuentros con con escritores están gestionados por la AUPEX y la AEEX (mil gracias por la iniciativa).. Se han realizado otros con poetas como José Antonio Zambrano o Irene Sánchez Carrón. El lunes, mi turno.

Link al encuentro: https://meet.jit.si/LaUniversidadPopularNoPara

Recomenzar (por decimoquinta vez)

1366486016_226686_1366486557_noticia_normal

[escribir en el aquí es volver dar corriente al guadiana en que se han convertido los textos que aquí albergo. Diario de dolores y lecturas. Valente inaugura…]

NOSOTROS no tenemos tiempo para recordar, como los que nos antecedieron, los biombos de tela, el frescor estival de un decorado de fotografía antigua, el niño con su larga onda artificial sobre la frente, como pudieron recordar los que antes vinieron en largas barcas de cartón pintado, bañadores a rayas y se fotografiaron a su tiempo debido, pero no nosotros ya sin espacio casi o ni siquiera lugar alguno al que volver el rostro para quedar al fin como estatuas de sal, pero seguir quedando, en dónde, muertos, vagamente, sin precisa memoria.

[poema extraído de No amanece el cantor (pag. 56, Tusquets, 1992) de José Ángel Valente (1929 – 2000)]

La personalidad y el poema

CA20100513-2183WEB

“Hay diferentes grados de personalidad en diferentes poemas. Algunos de ellos parecen muy lejos de mí y algo de cerca, y los emergentes allegados generalmente no dicen lo que quiero que digan. Y eso es cierto de la persona en el poema que está lamentando esto como un hecho de una determinada etapa de la vida. Pero también es cierto que soy yo.”

Anne Carson

Tuits y tweets

xcriticas-redes-sociales-big-810x455.jpg.pagespeed.ic.ZWrrVB9BqD

Hace pocos días tuiteaba por la mañana: “hay poetas muchos mejores que yo, pero como yo, no hay ninguno” piensan humilde y orgullosamene la mayoría de los poetas. La cita / aforismo era del genio norteño Ramón Eder. También tuiteé un día que muchos creían ser Claudio Rodríguez con su primer poemario. Clavarla a la primera es una quimera, una probabilidad reservada solamente a unos pocos y los humanos no tenemos reservada esa suerte. Hace falta madurez y ser consciente del lugar qué ocupa cada uno.

Pero pensar así conlleva tener una madurez poco apta en los tiempos de las redes sociales, donde en principio “vale todo”.

Llevar la respuesta a una crítica -y ni eso- hacia el enfrentamiento personal es una pérdida de tiempo: a mí me gusta el navajeo… pero aprendí a utilizar bien la mariposa.

La tierra para quien la trabaja

img_lgarcia_20180625-094425_imagenes_lv_terceros_fernandezvara-k6lD-U45386825504AcF-992x558@LaVanguardia-Web

[campos dorados y silencio: el éxodo de las sombras. Otra vez crecer en la alternativa de la tierra ajena, sorda, inmóvil…]

La tierra para quien la trabaja
el tren de las oportunidades (sic.) -la nueva
ruleta de la fortuna

recuento de amigos en la ciudad:
quién cuida el trabajo

dónde estará la carretera
y cómo ocupar un lugar sin oírlo.

para Víctor Peña Dacosta
en su cumpleaños

Un poema de ‘El hombre de acero’, de Cristián Gómez Olivares

Cristián Gómez Olivares - Descontexto

[las cabeceras de inicio de las entradas valen para escribir un libro. Mientras caigo en la cuenta de que es simplemente otra manera de alargar una agonía que fenece cuando pongo el punto y dinal de cada texto que escribo…]

Salamanca. Convento de los Dominicos
Signos de exclamaciºon para el derecho de gentes.
Signos de exclamación para las flechas recolectadas
y las ocarinas y otros instrumentos usados por los indígenas,
signos de exclamación para recordar a los escritores
que se negaron a apoyar ese tipo de locuras
pero después se sumaron con fervor a la causa,
signos de exclamación cuando el café te lo sirven
en esas tazas que no deben pasar de las diez onzas
y la conversación gira en torno a los padecimientos
que tus colegas sufren ante los recortes y los despidos,
signos de exclamación para la comidad que te sirven en la mesa
y derramas sin querer sobre el mantel, signos de interrogación
cuando la feria del libro se termina y hay que decidir
dónde haremos la sobremesa, signos de interrogación
para conversar sobre alguna biografía todavía inacabada
y que dificilmente verá la luz si el idioma no logra atravesar
esa barrera que baja cuando está pasando el tren.

[poema extraído de El hombre de acero (pag. 18, Liliputienses, 2020) del poeta Cristián Gómez Olivares]

‘Después’ (un poema de Marta López Vilar)

[yo cambio cada día de voces de niños: de la alegría del mediodía tras haber comido una naranja al quejido y el insulto rebuznado tras abrir una bolsa de chucherías. En medio de ambos, estoy yo con la breve intención de callar, observar, ver y no tocar demasiado a no ser que sea necesario. Entonce ahí no queda ni equilibrio, ni el aroma de naranjas ni regusto a azúcar industrial, cristalizado, de la goma de plástico tratado en que se han convertido las tardes. Finalmente convivo conmigo mismo en mi despacho]

Después
Puse sobre el mundo la clara luz de tu alegría.
Iluminaba como la voz de un niño
sintiendo la inocencia del verano.
Estaba tu cuerpo oscurecido por el sol.
Había playas blancas que no acababan nunca
y un barco encallado en sus orillas,
una caracola.
Nada tocó esa pureza,
solo el presente

[poema extraído de En las aguas de octubre (Bartleby, 2016) de la poeta y profesora Marta López Vilar (Madrid, 1978 – act)]

Una glosa de seda

pacolayn

XII

“La continuidad es una constante en la poesía de Cerviño. De la necesidad de exégesis y escolio se deduce que el texto necesita, al igual que en los clásicos, una amplificatio, en evidencia de la escritura nunca definitiva. Voces en off, contrabando del nombrar, insurrección del significado, apostasía del verbo. Se pregunta “¿sigue creciendo el poema en el bolsillo del difunto? / ¿de qué manera preexistía este texto en el diccionario?”. Son conocidas sus notas a pie de poema. Pero tendríamos que ir más lejos, más allá del ejido. Lo que hay detrás del telón, de la página, del tapiz, lo que continúa se resiste a abandonar la enunciación, “decires imprevistos”, son sus palabras.”

[Cuando Ángel Cerviño presentó su último libro en Madrid (clic aquí) Francisco Layna preparó doce glosas para caramelizar el asunto. Adjunto aquí, rescatada del blog del segundo, la última de ellas]

3×3 y la Editora

descarga (2)

Recibí el jueves un paquete -generoso- de la Editora Regional de Extremadura. Aquellos que estén al tanto de lo que sigo por redes sociales (mi twitter, aquí) verán que les doy comba. Algunos me han llegado a decir que demasiada. Lo cierto es que, la ERE -a partir de ahora, así- fue hace no mucho fue la mejor editorial pública del estado. Quien entre en el catálogo digital podrá verlo. En lo que corresponde a la poesía, que es aquello que nos atañe, hay libros de poetas como Álvaro Valverde, Antonio Gómez, Basilio Sánchez, Irene Sánchez Carrón, Miguel Ángel Curiel, Carmen Hernández Zurbano, Antonio Orihuela… [mujeres, sí. Faltan.]

La Editora es un aglutinador de talento. Además de establecer/impulsar libros en principio, interesantes no ya de autores que residen en la región o tienen un vínculo con ella… sino que más adelante me temo que está predestinada a ser, además, un vínculo literario y sentimental con aquellos expatriados que han dejado la región. Es una forma de retener el talento que huye a diario: ¿es una visión romántica de la situación? puede. ¿Es descabellada una visión así? diría que no.

Entre otras lindezas La semilla en la nieve, de Ángel Campos Pámpano (traducción al portugués de Luis Leal); Donde meriendan muerte los borrachos. Lecturas de Poeta en Nueva York, de José Antonio Llera; Trieste, de Urbano Pérez Sánchez (libro que venía trabajado, subrayado, por cierto); La materia cambiante. Panorama de la joven narrativa extremeña, venían dos cajitas de la Colección 3×3 de Poesía, coordinada por Antonio Gómez, con trabajos de Ana Castillo, Efi Cuberto y Alonso Torres (nº2) y de Suso Díaz, Víctor Peña Dacosta e Irene Albert (nº6). Muito obrigado.